miércoles, 29 de agosto de 2012


Ante los últimos acontecimientos en relación al terrible caso de los niños de Córdoba, Ruth y José, el coordinador de nuestra asociación Laxshmi para la lucha contra el crimen y la prevención, el Sr. Félix Ríos, nos ofrece su punto de vista y sus reflexiones en este interesante escrito.

CASO BRETÓN: QUE NO NOS TOMEN EL PELO
Para que la gente se entere bien de como funciona el mundo judicial en cuanto a las pruebas, y en aras de aclarar las declaraciones del ministro del interior, indicaros que, lógicamente la policía no autoriza ni nada por el estilo, una propuesta de prueba de partes de la acusación particular (abogados de la madre de los niños), eso sólo lo autoriza el juez, y 
como mucho, la policía puede manifestar su parecer sobre dicha petición, si el juez le pregunta. En resumen, que si la madre de los niños no pide la prueba al juez para que la haga el profesor Echebarría, aún estaríamos con el culo al aire sin saber que pasó con los críos. Lógicamente luego, para lavarse la cara, la policía pide el tercer informe que no viene sino a confirmar el segundo. Para no quedar con cara de póker y decir "nuestra antropóloga no tiene el mismo nivel de formación o experiencia, que los profesores del País Vasco, o del Yacimiento de Atapuerca", el ministro sale a la palestra diciendo que "la policía autorizó a la familia de la madre, a que pidiera al juez un segundo informe sobre los huesos de la hoguera".
De cualquier modo, entendamos que los informes lo máximo que admiten es el hecho de que parecen dientes de un crío de unos 6 años. Eso lógicamente va a ser rebatido por un informe que Sánchez de Puerta va a encargar a otros prestigiosos antropólogos, que dirán lo contrario. Recemos para que sea posible encontrar ADN en esos supuestos dientes, porque si no, este asunto no va a quedar bien atado judicialmente, y va a existir una duda razonable sobre el hecho de que los restos de los niños hubiesen sido quemados en la hoguera.
Repito, si la familia de la madre no encarga un nuevo informe (que habrá pagado de su bolsillo), ahora estaríamos chupándonos el dedo.

Félix M. Ríos
Criminólogo-Perito Judicial

lunes, 13 de agosto de 2012

Exhumación del cuerpo de Soledad Donoso


Hoy recibimos con esperanza una noticia que puede hacernos avanzar en el caso de Soledad Donoso. El juez ha ordenado la exhumación del cuerpo para realizarle nuevas pruebas forenses, como sugería el informe entregado por esta asociación en el caso. Deseamos que estas pruebas nos aporten nuevos datos que nos acerquen un poco más al final de 20 años de incertidumbre. Os adjuntamos la noticia, tal y como aparece en la edición del domingo 12 de Agosto del periódico "El diario de Córdoba"

 SIGUE ADELANTE LA INVESTIGACION JUDICIAL
El juez exhuma el cadáver de Soledad Donoso a los 20 años de su muerte. Una nueva prueba pretende determinar la causa del fallecimiento, que la autopsia no pudo aclarar.

La familia de la joven, de 18 años, consiguió hace unos meses que la Audiencia reabriera el caso. La aplicación de nuevas técnicas forenses podría aclarar las circunstancias en las que murió Soledad Donoso en 1992 y por ese motivo la jueza de Instrucción siete de Córdoba ha ordenado la exhumación del cadáver de esta joven, actuación que se llevó a cabo hace unos días en uno de los cementerios de la capital cordobesa. Sobre esta causa pesa el secreto de sumario. Esta es una de la docena de diligencias que la sección tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba contemplaba en el auto de reapertura del caso y con ella se pretende determinar de qué murió Soledad. En la autopsia efectuada en 1992, el forense señalaba que a consecuencia de la falta de algunas vísceras y el mal estado que presentaban las encontradas "no es posible determinar la causa de la muerte, violenta o natural", según figura en el informe. El médico no observó "ningún tipo de lesión traumática", si bien el cadáver está incompleto; le faltaban vértebras y tampoco se encontró una de las manos. Soledad Donoso, de 18 años, salió de su casa, en la plaza de San Pedro de la capital cordobesa, para ir a trabajar a una pizzería de la avenida de Barcelona el 28 de septiembre de 1992 a la que nunca llegó. La familia se movilizó y la Policía Nacional encontró su cuerpo catorce días después en la Huerta del Arenal, cerca del río Guadalquivir, gracias al aviso de un vecino que cazaba pajaritos. El cadáver se encontraba en avanzado proceso de descomposición después de varios días de lluvia y luego de fuerte sol. La Audiencia reabrió esta causa a finales de mayo a raíz de que la familia --que anteriormente había solicitado el análisis de unos cabellos encontrados en el cadáver-- presentara un escrito solicitando la admisión de nuevas pruebas. Según parece, al menos dos testigos señalaron en 1992 la implicación de un joven del entorno de amistades de Soledad, pero la Policía Nacional centró sus sospechas en otro amigo, cuyo número de teléfono aparecía en una agenda de Soledad y negaba conocerla. Fue detenido y puesto en libertad a los pocos días ante la falta de pruebas. Más tarde entró en liza un investigador privado que tampoco consiguió aclarar lo que pasó. La familia --que llegó a acudir a Felipe González, la Reina Sofía y el Defensor del Pueblo-- lleva años reclamando que se llegue al fondo de la investigación y se averigüe por qué y en qué se basaron los agentes del grupo de Homicidios de la Policía Judicial para descartar a ese sospechoso. "El caso estaba muerto y por lo menos ahora vamos a llegar hasta el final. Es empezar de nuevo y vamos a tener que recordar lo que pasó", señaló tras la decisión de la Audiencia Carmen Toscano, la madre, quien siempre se preguntó por qué "se seguía adelante con otros casos y no con el nuestro". UNA OPORTUNIDAD "Se nos abre una oportunidad que debemos aprovechar al máximo y pasaría siete veces por lo mismo, con lo que hemos sufrido, con tal de que se resuelva la muerte de mi hermana", destacó María del Mar Donoso al poco de la reapertura. "La herida sigue abierta y todavía tenemos psicosis, pero ahora debemos superar todo porque vamos contrarreloj para aclarar lo que ocurrió".