lunes, 31 de diciembre de 2012

Primero de los videos de la Asociación Laxshmi.

Os presentamos el primero de los videos que serán publicados el día 28 de cada mes en Youtube, donde os iremos informando de nuestras iniciativas enfocadas tanto a la formación como a las investigaciones actuales.
Un saludo.

http://www.youtube.com/watch?v=DMkb2Ho_uK8&feature=youtu.be

Impulso a los casos de Cathaysa y Alfonso en Lanzarote

La Asociación Laxshmi para la Lucha contra el Crimen y la Prevención ha puesto en marcha una campaña con el fin de impulsar los casos de Cathaysa Rodríguez y Alfonso Fernández que aún están sin resolver. Adjuntamos la noticia recogida en el periódico "La Voz de Lanzarote" escrito por la periodista Ruth Gabilondo.

"Las familias de Alfonso Fernández y Cathaysa Rodríguez colocan carteles con sus fotografías para encontrar pistas sobre “sus crímenes”
Murieron en extrañas circunstancias entre los años 2006 y 2007




Los familiares de Alfonso Fernández y Cathaysa Rodríguez, ambos fallecidos en extrañas circunstancias, han decidido colocar carteles con sus fotografías por la ciudad de Arrecife para tratar de obtener información de posibles testigos, que en su momento “no pudieron o no quisieron hablar con la Policía”, según ha informado el criminólogo Félix Ríos. Con esta iniciativa, intentan encontrar pistas que aclaren las muertes de sus seres queridos, que tuvieron lugar en 2006 y 2007.
Las familias, apoyadas por Ríos, están recopilando información sobre ambos casos y tratando de entrevistar a todas las personas relacionadas con las investigaciones para poder solicitar la reapertura judicial de las causas. Y es que consideran que tanto Alfonso Fernández como Cathaysa Rodríguez fueron “asesinados”.
Por ello, y fundamentalmente porque si así fuera los culpables siguen en libertad, las familias piden la colaboración ciudadana. “Necesitamos información. Llámanos para darnos alguna pista sobre los crímenes”, reza el cartel.
El teléfono que aparece en el cartel (664.846.960) pertenece a alguna persona de las familias afectadas, que “garantizará” la confidencialidad de quien realice la llamada. Además del teléfono, se facilita también el contacto de email y de Facebook.

La trágica muerte de Cathaysa

Ambos casos conmocionaron a Lanzarote en 2006 y 2007. La joven Cathaysa Rodríguez fue hallada muerta desnuda en el maletero de un coche en abril de 2007. La encontró su propia madre, seis meses después de que desapareciera. Ester Rodríguez, la madre de la joven, está convencida de que fue un crimen.
Después de su desaparición el 9 de noviembre de 2006, su madre acudió en tres ocasiones a la Policía Municipal de Arrecife para denunciar su desaparición. “No me prestaban atención. Todo el mundo me decía que mi hija se había liado con algún muchacho y que ya volvería. Como antes no había pasado nada así de terrible en Lanzarote, la policía no me tomó en serio”, ha lamentado Ester Rodríguez en varias ocasiones.
Por ello, tras investigar por su cuenta, acabó encontrando el cadáver de su propia hija en un estado avanzado de descomposición en el interior de un maletero de un coche. Años después de esta trágica muerte, en 2011, el Juzgado de Instrucción Número 5 de Arrecife archivó provisionalmente el caso de Cathaysa Rodríguez, sin que se hubiera detenido o inculpado a alguien por el fallecimiento de la lanzaroteña.

El caso de Alfonso Fernández

Alfonso Fernández apareció asfixiado en su vivienda de Tahíche en 2007. Hallaron su cuerpo maniatado y su cabeza cubierta con una bolsa de plástico. Vivía junta a su novia, de nacionalidad polaca, y la hermana de ésta. Tras los hechos, las dos mujeres huyeron a Polonia pero fueron detenidas por la INTERPOL.
Ambas permanecieron encarceladas en la prisión de Tahíche, en Lanzarote, sólo ocho meses. “Les soltaron por falta de pruebas”, explicó a La Voz en 2009 su ex mujer, Mari Paz Martínez.
Martínez se enteró del fallecimiento de su ex marido 20 días depués de haberse producido. Conducía su vehículo cuando una noticia en la radio llamó su atención: “Aparece muerto un madrileño en un armario de una vivienda de Tahíche, en Lanzarote. Vivía con dos polacas”.
En esos momentos supo que era su ex marido, que recientemente se había mudado de Madrid a Lanzarote para vivir con su novia. “Alfonso tenía un nombre, un apellido y un ADN. Tenía una familia. ¿Por qué no nos avisó la policía de lo que había sucedido?”, se preguntó María Paz.
Por todos estos hechos y por las extrañas circunstancias en las que murieron tanto Alfonso Fernández como Cathaysa Rodríguez, las familias necesitan nuevas pistas para conseguir que la Justicia reabre estos casos."

sábado, 8 de diciembre de 2012

PREPARANDO LA VISTA ORAL PARA UN JUICIO POR HOMICIDIO EN GRADO DE TENTATIVA CON LOS CRIMINÓLOGOS Y FORENSES DE LA ASOCIACIÓN LAXSHMI

Cuando tomé el relevo en el caso, como acusación particular, en que colaboraron los amigos de la asociación Laxshmi, en particular Félix y Faina, ya había terminado la instrucción por lo que no pude imbuirme desde el principio en la práctica de las diligencias de investigación para aclarar los hechos y participar de primera mano en las pruebas testificales, solicitar periciales etc. Después de dos años, trabajando en el caso, llegó el día en el cual se celebrarían las vistas orales y aunque tenía todos los datos y as ideas claras, se me presentó la oportunidad de que colaboraran conmigo dos profesionales como la copa de un pino como el criminólogo Félix Ríos y la forense Fayna Domínguez.

Es de agradecer sus colaboraciones, porque si bien yo puse el punto jurídico ellos me dieron la visión médica y criminal. Es decir, cada uno puso una ese más a la cadena porque juntando las tres disciplinas pudimos concretar las grandes preguntas que teníamos que contestar como acusación particular:

Qué: cual fue el arma
Cuándo: lo situamos cronológicamente en el lugar de los hechos en base a las pruebas que teníamos.
Cómo: fue el método de la agresión.
Dónde: el lugar de los hechos.

Por lo tanto, conseguimos situar al agresor en el lugar de los hechos cronológicamente, en grado de autor y, no menos importante, demostrar la intencionalidad. Uno de los puntos que a veces obviamos, es la importancia de las lesiones, no solamente la existencia de la misma debe ser lo importante, la visión de una forense sobre una herida puede dar luz acerca de desde dónde se produce, la intención en base al lugar y profundidad de la herida, etc. y valorar el daño.

Sin entrar a hablar en concreto cual ha sido el caso, sí revelaremos que el imputado ha sido condenado pero ha recurrido en apelación, sin embargo confiamos en la claridad de la Sentencia y en el trabajo bien hecho. A modo de reflexión, he de decir que para mi ha sido una muy grata experiencia el tratar casos de esta manera multidisciplinar, ya que a la hora de ir a juicio tenemos muchas más armas para entender el caso y sobre todo para defenderlo o acusarlo.

Ldo: Ruth Hernández Sancho
Col. 3.373 del ICATF